El Anfiteatro probablemente data de finales del siglo II DC, se encuentra en un pequeño valle natural a las laderas occidentales de la colina de Buon Cammino.
Durante siglos se cogieron los graderíos para utilizarlos como material de construcción; sólo en la mitad del siglo pasado el Ayuntamiento obtuvo el área encargando al canónigo Giovanni Spano de las excavaciones. Los graderíos están divididos en ordenes diferentes, reservados a diferentes clases sociales que entraban por diferentes entradas.
En el anfiteatro de Cagliari cabían unos diez mil espectadores. Ellos podían asistir a luchas entre hombres y fieras (venationes), a la ejecución de penas capitales y luchas a muerte entre gladiadores (munera). Del fondo de la arena, un pasillo todavia transitable, largo 95 metros, atraversaba el banco rocoso y lleva a una gran cisterna subtérranea en el Huerto de los Capuchinos. |