La iglesia dedicada a Santa María fue elevada a Catedral de la ciudad después de la conquista y el sucesivo abandono en 1258 de Santa Igia, la capital del Giudicato (Reino) de Cagliari, donde el episcopio tenía su sede. De la estructura medieval originaria queda sólo el campanario a sección cuadrada, los brazos del transepto con las dos puertas laterales de estilo románico (la meridional) y la llamada “capilla pisana”, dedicada al Sagrado Corazón y situada a la izquierda del presbiterio cuadrangular.
En 1930, durante las últimas y definitivas obras del arquitecto Francesco Giarrizzo, la iglesia pudo recuperar las dos capillas del siglo XIV escondidas y adquirió la nueva fachada neorómanica que sostituyó la mármorea fachada barroca. Debajo del presbiterio de la Catedral, el arzobispo Francisco Desquivel en 1618 hizo construir una cripta-santuario: tres grandes capillas comunicantes paralelas, completamente cubiertas de mármoles polícromos taraceados, para guardar las reliquias de los numerosos mártires de Cagliari que se hallaron a partir de 1614. |