El edificio, documentado desde la segunda mitad del siglo XIII, entonces era dedicado a San Pancrazio. Durante la época española pasó se llamó Nuestra Señora del Buen Camino y sólo en el siglo XVIII fue dedicada al protomártir Lorenzo.
Fue construido en estilo románico, realizado con piedras calcáreas, y tiene la característica planta con dos naves divididas por arcadas con columnas y bóvedas de cañón con intradoses. Todos estos elementos son típicos de las arquitecturas medievales de los monjes victorianos de Marsella del primero cuarto del siglo XII. En el siglo XVIII, fue demolida la antigua fachada, de la que sólo quedan las piedras de imposta de la espadaña, y fue construida la fachada actual con el atrio porticado, se abrieron las capillas laterales y se eliminaron las dos ábsides semicirculares.
En la parte interior se pueden ver los cantones con los alojamientos para las pechinas cerámicas, reutilizadas para restaurar la bóveda de cañón de la nave. |