La gran torre pisana llamada “del Elefante” fue proyectada por el arquitecto Giovanni Capula a principios del siglo XIV y terminada en 1307. Durante la segunda mitad del siglo XIX fue utilizada como cárcel.
Casi igual a la torre de San Pancrazio, ha conservado hasta hoy su función de entrada al Castello. Presenta cuatro pisos sobre altillos de madera abiertos, según el modelo pisano, hacia la parte interna de Castello, ofreciendo al lado exterior de la ciudad tres sólidos lados de caliza blanca de Bonaria, sólo perforados por las sutiles aperturas de las claraboyas.
En la fachada sur, a pocos metros del adoquinado, está la escultura del elefante. Son bien conservados, a varias alturas, los blasones de los castillanos pisanos de Cagliari y, al lado de la entrada, se puede aún leer la epígrafe en memoria de las maestranzas y del artífice Giovanni Capula “nunca en sus obras encontrado incapaz”.