La Torre pisana de San Pancrazio fue proyectada por el arquitecto Giovanni Capula en 1305 para defender la entrada septentrional de Castello. Construida a más de 130 metros sobre el nivel del mar, era posible controlar el territorio alrededor de la ciudad.
A principios del siglo XX fue restaurada y restituida a sus condiciones originarias con la apertura del lado que da a plaza Indipendenza y el restablecimiento de los balcones de madera. Una reciente restauración ha reforzado sus estructuras y descubierto parte del aparato defensivo. Junto a la gemela Torre del Elefante, es una de las pocas construcciones medievales de Cagliari que se han conservado casi intactas.
La torre estaba rodeada por una muralla llamada “barbacana”, y más allá de ella un fosado. A varias alturas del lado norte están lo blasones pisanos.