Durante siglos y a pesar de las numerosas dominaciones que sufre la isla, la artesanía de la cerámica se limita solo a la fabricación de objetos para uso práctico y funcionales: jarras para beber, cazuelas, vasos…La frabricación de vasos decorativos estaba reservada solamente para ocasiones especiales.
En la edad media los gremios de artesanos impusieron la obligación de no variar las formas originales (1692, estatuto de los alfareros).
Actualmente los mayores centro de producción de cerámica están concentrados en Assemini, en el extrarradio cagliaritano.
Desde siempre la arcilla se encuentra en todas su variedades en Cerdeña, aunque actualmente también se importa. Los colores se obtienen con colorantes naturales o con emulsiones de vapores de esencias aromáticas de la flora mediterránea.