Chueca, antiguo barrio castizo, se ha transformado en la zona más ‘cool’ de Madrid. La comunidad gay lo ha convertido en su lugar de residencia y punto de encuentro. Pero, además, aquí cohabitan con la mayor naturalidad las más diversas tribus urbanas y tendencias multiculturales.
Sus calles estrechas, adornadas de bellas fachadas de color pastel cargadas de tradición, recuerdan a las del barrio londinense del Soho. En Chueca convergen un gran número de establecimientos relacionados con el mundo del arte y la moda. El centro neurálgico del nuevo eje de la modernidad española es la plaza que le da nombre.